La costumbre más fea que he tenido desde que tengo uso de razón ha sido el morderme las uñas.
Una vez conocí a una profesora que recuerdo con mucho cariño y aprecio , que me confesó que había conocido a personas que habían dejado de fumar , pero jamás una que hubiese dejado de morderse las uñas.
A día de hoy no puedo decir que haya dejado mi "adicción" pero sí que tengo unas uñas decentes y cuidadas , pintadas con brillo con purpurina y reflejos rosas que me hace sentir como una niña de 10 años
No puedo evitar sonreir cada vez que me las miro ..!
miércoles, 28 de julio de 2010
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